El editorial critica el mutismo de Barack Obama y Mitt Romney sobre temas de drogadicción y narcotráfico. Argumenta que el gran consumo de drogas en EE.UU. es parcialmente responsable de la violencia en México relacionada con el narcotráfico. El chiste se burla de la visita planeada de Felipe Calderón a Nueva York sugiriendo que debería quedarse allí después de terminar su presidencia.